Aprendizaje Basado en Retos (ABR) : Conecta el Aula con Retos Reales y Significativos

¿Has oído hablar sobre el Aprendizaje Basado en Retos (ABR)? Últimamente se habla mucho sobre esta metodología en las aulas y, a veces, se confunde con otras similares. Por ello, en este post, te ayudamos a diferenciar y conocer qué es el ABR y cómo puedes aplicar esta metodología en tus clases.

¿Qué es el Aprendizaje Basado en Retos (ABR)?

El ABR es una metodología activa que saca al alumnado de su zona de confort para convertirlos en agentes activos de su propio aprendizaje. 

¿Cómo?  Enfrentándoles a retos reales y significativos que requieren una solución. 

A diferencia de otras metodologías más tradicionales, el ABR busca que el alumnado no sólo adquiera conocimientos, sino que también desarrolle competencias clave como el pensamiento crítico, la creatividad y el trabajo en equipo. La idea principal es poner al alumnado en el centro de su propio aprendizaje, convirtiéndolos en investigadores y solucionadores de problemas mientras aplican sus conocimientos en un contexto real. 

ABR vs. ABP: ¿Qué los diferencia?

Es común confundir el Aprendizaje Basado en Retos (ABR) con el Aprendizaje Basado en Problemas (ABP), y aunque ambos comparten un enfoque activo, existe una serie de diferencias, entre ellas :

1. Enfoque en el problema: Mientras el ABP trabaja en problemas más amplios, el ABR se centra en resolver un reto específico y concreto que exige una solución innovadora.

2. Contexto real e inmediato: Los retos en el ABR están vinculados a situaciones reales y actuales que demandan una respuesta urgente, lo que implica una motivación y relevancia extra para el alumnado.

3. Responsabilidad en la solución: En el ABR, la solución final debe ser aplicada y tener un impacto tangible, lo que hace que se cree un nivel mayor de compromiso y autenticidad que muchas veces es menos intensa en el ABP.

Beneficios del ABR en tu alumnado y para ti como docente ¿Por qué implementar esta metodología en el aula?

  • Fomenta la creatividad y la innovación: Al resolver retos, el alumnado se ve impulsado a pensar fuera de lo común, creando ideas nuevas y creativas.

  • Desarrolla habilidades/competencias blandas: La comunicación, el trabajo en equipo y la empatía son habilidades necesarias en el ABR.

  • Prepararse para la vida real: Enfrentarse a problemas complejos en un entorno seguro como el aula, hace que se preparen para los desafíos del mundo laboral, profesional y personal.

¿Cómo empezar a implementar el ABR en el aula?

Implementar el ABR puede parecer algo desafiante y complejo al principio, pero aquí te dejamos 4 pasos clave para que el proceso sea más sencillo:

1. Planteamiento del reto: Inicia con una pregunta que conecte el reto con la realidad del alumnado, así podrás fomentar su curiosidad y compromiso.

2. Exploración e investigación: El alumnado investiga el problema a fondo, analizando diversas fuentes y realizando observaciones. Esta fase promueve el pensamiento crítico y la autonomía.

3. Generación de ideas y diseño de soluciones:  A través de una lluvia de ideas, el alumnado propone diferentes soluciones y selecciona una opción para desarrollar. Se planifican los pasos y recursos necesarios.

4. Implementación de la solución: El alumnado aplica su solución en un entorno real, enfrentándose a desafíos y adaptándose. Recuerda en esta fase actuar como facilitador, apoyando y motivando.

5. Evaluación y reflexión y presentación: Después de la implementación, el alumnado reflexiona sobre el proceso y los resultados, identificando aprendizajes y áreas de mejora mediante la autoevaluación. Por último, comparten su trabajo con el resto de sus compañeros/as.

Un ejemplo práctico y sencillo:

Imagina que en tu clase hay un problema de desperdicio de papel. Con el ABR, podrías plantear a tu alumnado este reto: "¿Cómo podemos reducir el desperdicio de papel en nuestro centro?"

De esta forma, se permite que investiguen el impacto del uso excesivo de papel, propondrán soluciones como la digitalización de apuntes o el uso de papel reciclado, y por último, implementarían su idea en el centro. ¡Es un reto real con un impacto real!

ABR y actitud emprendedora

En Tuvity, consideramos el Aprendizaje Basado en Retos como una herramienta clave para cultivar la actitud emprendedora en el alumnado. Al resolver retos y enfrentarse a desafíos reales, no solo desarrollan habilidades técnicas, sino también una mentalidad de resiliencia, proactividad y adaptación. Estos son pilares son fundamentales en una actitud emprendedora que no solo preparará al alumnado para futuros proyectos profesionales, sino también para potenciar de forma personal sus habilidades blandas y que tengan un mayor pensamiento crítico y creativo.

¿Listo para implementar el ABR en tu aula? Con esta metodología, no sólo podrás impactar en la vida de tu alumnado, sino que tú también descubrirás una nueva forma de enseñar, mucho más dinámica y cercana a la realidad.

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